domingo, 17 de agosto de 2014

Bullying: El feminismo que nos cura, el feminismo que nos salva.

Pilar 17 años

Todo comenzó a los 7 años, una niña nueva llegó al colegio,  y con su llegada las pocas amigas que tenía se fueron con ella. Yo era muy tímida y no me atrevía a hablarla,  a pesar de ser ella la nueva. Poco a poco mis amigas dejaron de hablarme y en el patio del colegio acababa con niñas mucho menores que yo o jugando sola. Al cabo de unos años fui engordando y desarrollándome y eso supuso un gran motivo de burlas ya que fui la primera en desarrollarse de toda mi clase. 

El primer insulto que recibí fue de mi mejor amiga, que me llamó gorda y me dibujó en la pizarra calva, meándome y gorda, me gritó "este es tu futuro, nadie te querrá. " A lo que el resto se sumó llamándome fea, gorda, calva… Mis años de colegio fueron un calvario que dejó mi autoestima destrozada, ni las niñas pequeñas se querían acercar a mí.  

Cuando acabé el colegio, con la autoestima ya minada no me imaginaba que lo que vendría sería peor.

Por aquel entonces estaba gordita, sin embargo no era la más gorda de mi clase, a pesar de eso me torturaron psicológicamente llamándome gorda, de nuevo dibujándome y a esto se sumaron las llamadas telefónicas a altas horas de la mañana así como el acoso por Tuenti donde colgaban fotos y me etiquetaban.

Llegaron a llamarme Hans Topo, por mis gafas, así como múltiples insultos más de los que ni quiero ni puedo acordarme.

En este contexto comenzaron mis andanzas en la autolesión, para redimirme y castigarme por ser lo que mis compañeras decían de mi. Me odiaba hasta el punto de hacerme cortes diariamente, hasta el punto de tres intentos de suicidio…

Ya en la autolesión el bullyng siguió haciendo mellas en mí y golpeó mi inexistente autoestima con los constantes gorda pintados en mesas, paredes, pizarras… Un día tras ver en mi mesa un dibujo en el que me llamaban obesa me fui al baño y vomité, me induje el vómito por primera vez en el tercer baño del servicio de chicas que estaba al lado de mi clase.

Las burlas acabaron en 1° de bachillerato, cuando empecé a salir con un chico y mis compañeras estaban más preocupadas por su futuro que por mi, sin embargo hasta acabar el mismo curso y conocer a una persona que me introdujo en el feminismo, la bulimia continuó, así como la autolesión.


Darle un significado político me ha hecho comprender que no era mi culpa, y a partir de quitarme la culpa todo ha mejorado mucho


Sin feminismo, estaría muerta en vida, o directamente muerta

A día de hoy mi autoestima da bandazos. Las secuelas del bullying no han acabado.




*****

Julia 22 años

Descubrí que tenia Alopecia Areata a los 7 años. Es una enfermedad autoinmune que hace que se caiga el pelo (mis defensas atacan a mi pelo pensando que es algo malo.)

A esa edad solo tenia ligeras calvitas que iban repoblándose y no se notaban demasiado y ya empezaron las burlas y desprecios por parte de mis compañeros de clase, como apartarme de ciertos juegos por esto, pero eso no lo recuerdo tan nítidamente como lo siguiente.  A los 10-11 (en 6º primaria) perdí el pelo por completo e iba al colegio con pañuelos, hasta que me compraron una peluca. Los niños de mi clase, con los que luego iría al instituto a veces me hacían preguntas incómodas en grupo y luego se reían. 

Pasamos al instituto, yo con mi peluca y un mundo nuevo lleno de caras nuevas y de gente nueva... Yo no me hablaba con mucha gente a pesar de ser bastante sociable, pero eso daba igual, en dos días todo el instituto se había enterado de que yo era calva, no que tuviese una enfermedad autoinmune, ni que me llamase X, ni de que mi comida preferida fuese la sopa, sino de que era calva, calva, calva, calva... Me lo recordaba gente que no había visto en mi vida a gritos por el pasillo, en clase, en el patio, a la salida o en el autobús, cada vez que me veían ¡CALVA! o mirándome en pequeños grupos,riéndose y señalándome "Esa es calva" ¡como si yo no lo supiera!. Tenia miedo de que mi madre viniese a buscarme algún día y lo viese todo. 

Recuerdo especialmente un día, estábamos sentadas en mesas de 6 trabajando en la clase de plástica, concentradas, en absoluto silencio, y el profesor en su mesa. Un chaval de mi clase decidió gritarme desde la otra punta de la clase y romper el silencio "eh tu, calva, que estás calva", todos me miraban y yo miraba al profesor y el a mi fijamente, yo esperaba que el dijese algo, pero no fue así, me miro durante un siglo (para mi) aunque en realidad fueron 5 segundos y siguió a lo suyo. Alguna risa de fondo, algún sentimiento de injusticia ahogado, pero nadie dijo nada, yo tampoco, seguí pintando y deseando que terminase la hora. 

Terminé primero de la ESO (11 años) y me fui de vacaciones con mis padres. Ese verano me empezó a crecer el pelo "gracias" a un tratamiento dermatológico (cabe decir que mi familia lleva toda la vida llevándome a dos mil millones de sitios en busca de una solución mágica, dejándose un pastizal) este tratamiento se llama "dicenciprona" y me daba una reacción alérgica para que mis defensas se ocupasen con combatir esta amenaza en vez de mi pelo, provocándome un picor y unas ampollas horriblemente dolorosas, pero daba igual, yo no quería ser calva, al precio que fuese.

Volví en segundo de la ESO (12 años) con el pelo muy cortito, pero con pelo. La gente ya no se acordaba de mi, me obviaban, hasta que vieron que mis tetas eran lo suficientemente grandes como para seguir obviandome. Pasé de ser la tía con la que todos se metían a ser la tia a la que todos querían follarse. 

En tercero de la ESO (13 años) se me empezó a caer el pelo de nuevo, a pesar de las miles de ampollas que me producía este tratamiento, se ve que mi cuerpo se acostumbró a el. Yo tapaba todas las calvas pintándomelas con spray, poniéndome miles de pañuelos, diademas... pero llegó un punto en el que resultaba imposible taparlas todas. Un día de octubre, en el patio una compañera me dijo "se te ve la calva de arriba" y algo se me removió dentro... me toque despacio, no podía taparla con nada, así que entré a secretaria y dije (por primera vez en toda mi escolarización) que llamasen a mi madre que me dolía mucho la tripa. Mi madre vino a buscarme, me monté en el coche y no volví al instituto. Vinieron dos personas a darme clases en casa para ir aprobando los examenes e ir pasando de curso. Me quede encerrada en casa desde octubre hasta junio/julio. No salia ni para comprar el pan. Me avergonzaba de mi. No quería volver a ponerme una peluca porque no quería volver a vivir aquel infierno diario. Me tapaba la cabeza con dos pañuelos y un gorro para que nadie me viese (ni mis padres, ni mi hermano). Intenté suicidarme. 

La gente del instituto me agregaba al messenger para insultarme y preguntarme "no vas al instituto por que estás calva?". Mis padres estaban bastante preocupados y buscaron en internet algo de ayuda, localizaron una asociación en la que se reunían personas con esta enfermedad, se pusieron en contacto con ellas. Había gente de todas las edades y de distintas partes del mundo, cada una con una historia diferente. Una de estas personas y su familia nos invitó a mi familia y a mi a su casa a pasar el verano. Me ayudó bastante salir y conocerles, deje de taparme la cabeza y volví a usar peluca para terminar 4º de la ESO en ese infierno. 

Ese curso fue un poco más llevadero. Pasé a ser invisible para muchos, hasta que un día defendí a unas chicas a las que estaban pegando en el pasillo por tener diversidad funcional. Entonces volvieron a la carga, me empujaron y me tiraron al suelo mientras me insultaban y llamaban "calva de mierda" entre risas, pero ya me daba igual, solo me quedaban unos meses para terminar el curso.

Al terminar el curso no terminó el bullying, después de esto ha habido intentos de ridiculización. Un par de veces personas que eran bastante cercanas han recurrido a este insulto al decirles que NO quería follar con ellos. 

Después de entender que no quiero ser como me han dicho que debo ser, después de quererme un poco a pesar del bombardeo social, de valorarme, de empoderarme, de decidir cuando, como y donde quiero tener pelo y (a veces) llevarlo a cabo y quitarme la peluca. Después de todo esto (y a la par) le puse nombre al feminismo. Me empecé a querer, a valorar, a empoderar. Soy capaz de hablar de ello, e incluso de publicarlo. Soy capaz de hacer todo lo que me proponga y me alegro de no haber terminado con mi vida cuando quise hacerlo, porque la vida es lucha y nuestro cuerpo, un campo de batalla. 
                    

                            *****

 Adelina 22 años.


 No faltaron docentes iluminadxs que me instaron a esforzarme en encajar, ni las situaciones ocurridas en sus mismas narices que se pasaron por alto. En mi caso el bullying empezó cuando fui al instituto en 1º de ESO. No voy a intentar explicar las causas porque eso implicaría que mi perfil tiene algo demonizable, y por ahí no paso. Eso me lo explicó el feminismo años después.

Los insultos y ataques eran diarios en el instituto. Como soy una chica no era frecuente que me pegaran o me atacaran físicamente, aunque también ocurrió alguna vez. En general mi sensación era de absoluta soledad y desconcierto, porque no entendía por qué me pasaba. Básicamente era la marginada de la clase. Me insultaban a todas horas y mi autoestima se fue a la mierda. Al final de la jornada lectiva llegaba a casa y las cosas no mejoraban, porque allí la violencia se recrudecía. De modo que no me sentía segura en ningún entorno, ni en clase ni en casa, y eso jodió algunas partes de mí para siempre.

Obviamente no me atreví a contárselo abiertamente a nadie de mi familia. Insinué alguna cosa y la respuesta fue que había que pasar de esas cosas, que ya se aburrirían. Que si yo no entraba al trapo, no tendrían razones para seguir. Eso me entristeció y me llenó de impotencia. Joder, no iba a poder hacer nada para no tener yo la culpa. El viejo argumento de perder las formas y perder la razón.

La indefensión aprendida es una de las constantes en la creación del “otro” víctima que más me han irritado siempre. Se nos hace dependientes de unas estructuras que jamás nos van a ayudar; más aún, esas estructuras están pensadas para el amparo de quien abusa y la estigmatización de quien sufre los abusos.

Cuando era adolescente creía que iba a recibir ese trato durante toda mi vida; llegué a creer que había algo en mí que animaba a la gente a sentir asco y a despersonalizarme... Pero no. Sobreviví. Salí de ese instituto, estudié bachillerato en otro y las cosas fueron mucho mejor. Ahora tengo veintidós años y, aunque a veces siento algún acceso de victim shaming interiorizado, sé que cuento con las armas para combatirlo. El feminismo y una manada de amigxs maravillosa me han acompañado en el proceso. La verdad es que sí, sigo teniendo issues. No me he atrevido a hablar de esto en Twitter abiertamente desde mi cuenta. Me he limitado a hacer unos pocos retuits. Creo que es una de las paradojas que más rabia me dan de mi activismo, seguir sintiendo algo de vergüenza por esto. 

Como si a una chica dura no le pudieran pasar estas cosas.



*Las edades y las historias son reales. Los nombres son ficticios, tomados de 3 tres de las 13 rosas que perdieron la vida luchando por la libertad.

jueves, 14 de agosto de 2014

Bullying: La incitadora del bullying: una profesora. El motivo: probablemente porque la niña era atea.



¿Cuál es tu edad?
29

¿A qué edad empezó el bullying y en qué lugares?
El hecho de señalarme como "diferente" si quieres llamarlo así fue por parte de una profesora.
La que nos dió clase en 1º y 2º de EGB
Despues de aquello, como pasé todos los cursos con los mismos compañeros, no hubo manera de quitarse el estigma.

¿Diferente?
Yo era una niña un poco particular. Me gustaba mucho leer, era bastante imaginativa y sobre todo muy inquieta

¿Qué te decía?
No era cuestión de decir. Se obsesionó con que yo era una especie de retrasada
Me hacia todo tipo de correcciones en los márgenes de la libreta que mis padres tenían que firmar.
Y cuando me levantaba en clase para hacer algo, o hablar con un compañero decía a los demás que me pegasen con las libretas.
Me llamaba "la mosca".
Al final, mis padres tuvieron que llevarme al psicólogo, porque aquella mujer decía que yo no tenía capacidad.

¿La profesora decía a los niños que te pegaran?
Sí.

¿Tenías 6 y 7 años entonces?
Sí, fue justo en los dos primero cursos de primaria

¿Recuerdas los golpes? ¿Se lo dijiste a tus padres?
¿Denunciaste?
No era que me golpeasen fuerte, si no que me aventasen con las libretas como si fuese eso, una mosca.
Se lo conté no sé si a mis padres o al psicólogo al que tuve que ir.

¿La profe fue expedientada?
Tuvo problemas con los padres de aquel año y creo que la expedientaron, sí.

¿Sigue ejerciendo?
No, se jubiló tiempo después, cuando yo estaba en 4º o así

Yo no acudía a religión. Era de aquella la única de mi colegio que iba a ética.
Mis padres son ateos y yo no estoy bautizada, así que en las clases de ética tenía que quedarme con ella y entonces me decía que yo no era hija de dios y movidas así.
Lo de ética...para mí era raro. No entendía muy bien aquella hora en la que nos separaban en dos clases.
Cuando me decía aquellas cosas, pues yo no las entendía, claro.
Yo le respondía que era hija de mis padres, no de dios.

¿Era un cole público?
Sí, cole publico

Cuéntame del acoso más fuerte de los compañeros. ¿Cuándo empezó?
Empezó en 6º de EGB y siguió en el instituto
Se metían mucho con mi aspecto. Lo mas común era llamarme gorda
No era especialmente gorda, pero bueno, supongo que eso tampoco importaba
De aquella me pusieron de mote "moco" y ya no me lo quité hasta mitad de la
secundaria.

¿Cómo era la intensidad del acoso? 
Recuerdo que se agravó especialmente en 1º de la ESO, cuando llegaron chavales de otros colegios, sobre todo concertados, a mi insti público
Al principio era leve, me llamaban gorda o se reían de mi por leer, que siempre me ha encantado. Pero en el instituto fue más bestia, llegaron a seguirme hasta el portal un día insultándome y pintaron la palabra MOCO en la fachada de mi casa. Con spray rojo
Yo aquello lo recuerdo con mucho dolor. Sobre todo porque creo que quería proteger a mis padres de eso. Nunca supieron a que hacía referencia la pintada, simplemente pensaron, como los demás vecinos, que era un rollo de vandalismo.

¿Proteger a tus padres?
Lo del instituto nunca se lo conté. Me daba mucha vergüenza, pero sobre todo porque tenía la impresión de que la actitud de mis compañeros. Se debía a que yo hacia algo mal. Y supongo que pensaba que mis padres se avergonzarían de tener una hija mediocre o algo así.
Mis padres siempre estuvieron implicadísimos en mi educación. Por eso todo eso no lo conté.
Protegerles de eso, de tener una hija a la que sus propios compañeros no querían, de una especie de apestada

¿Y los profes? ¿ lo sabían?
No, o si lo sabían hacían la vista gorda.
Una profesora debió darse cuenta de algo...
Recuerdo un día que reunieron a algunos de los acosadores para que me pidiesen disculpas. Me pidieron perdón, dijeron que no lo volverían a hacer y ya
Pero, obviamente, siguieron haciéndolo

Entonces algo sí sabían ...
Supongo que sí...sí. Lo que pasa que resulta tan doloroso pensar que lo sabían y pasaron del tema que prefiero pensar que no sabían nada

Cuéntame ¿cómo era más o menos tu día a día en clase?
Llego un momento en que tome la decisión de sentarme atrás del todo
porque si me sentaba delante me tiraban papelitos con una cerbatana.
Lo malo eran los recreos y los tiempos de descanso, o la clase de gimnasia
que era el momento en el que aprovechaban para insultarme
Normalmente eran los chicos, aunque recuerdo también a algunas chicas. Amigas de algunos de mis compañeros mayores que yo, todas repetidoras.
Un día que yo iba en pantalón corto se rieron muchísimo de mi en el patio del instituto por mis pelos de las piernas
Joder, debía de tener 12 años yo. Ni siquiera era consciente de que tenia pelos. ¿Sabes a qué me refiero?
Yo era una niña bastante inocente. A los 12 años seguía leyendo muchísimo y jugando a las barbies
Así que después de aquello llegué a casa, me metí en la ducha y me pase la cuchilla de mi padre por las piernas para quitármelos
Como no sabía hacerlo me corté, y al salir de la ducha mi madre me limpio un poco el corte y preguntó porqué me había depilado
No recuerdo que le dije, pero desde luego no le conté nada. Me dijo que debería haberle dicho que quería depilarme y que me hubiese ayudado ella

¿Estabas sola en los recreos o tenías a alguien con quien estar?
Tenía amigas, pero ellas en estas cosas no se metían
De todos modos, quienes me acosaban solían esperar a que yo estuviese sola
Me acuerdo también que me quitaban cosas
Recuerdo mucho un día que fui con mis padres a una especie de feria multicultural donde vendían cosas de otros países.
Me regalaron un anillo de plata de México, que para mi aquello sonaba super-exótico, era muy bonito. Con soles y lunas.
Al día siguiente al llegar a clase una de las chicas me dijo : ¡Qué bonito! dejame verlo de cerca

¿Te lo robó?
Se lo dejé y nunca más me lo devolvió. Cuando le preguntaba si me lo devolvía me miraba, me ponía la cara pegada a la mía y decía :-NO

¿Quiénes te agredían? ¿Cómo eran?
Sobre todo chicos.
Algunas chicas, pero menos habría unos 8 chicos y unas 3 ó 4 chicas pero luego es algo generalizado. Los que no te acosan directamente no te aprecian porque saben que los demás lo hacen.
Cuando estaba en 4º, una de las chicas repetidoras, un par de años mayor que yo se dio cuenta de lo que pasaba y hacía como de protectora.

¿Esa chica fue la única persona que te ayudó?
Abiertamente sí. Cuando veía que me estaban molestando, venía y se quedaba conmigo. Incluso llegó a evitar que me pegasen
A ellos les imponía bastante respeto aquella chica, era mayor, mucho más corpulenta que ellos.

¿Cuántas veces te agredieron físicamente?
No sabría decirte un número concreto de veces. Me daban collejas o algún empujón
Las chicas amenazaban con pegarme a la salida, pero nunca lo hicieron
Creo que eran conscientes de que era mayor el miedo a la amenaza que lo que podía hacerme una agresión física en sí
Y supongo que también tenían miedo de que las expulsasen

Hasta qué edad duró el acoso?
Hasta primero de bachiller, que me cambié de instituto para hacer la rama de Arte
15 años creo que tenía

¿Desde los 10 hasta los 15 el acoso escolar fue constante?
Diría que sí. Con temporadas de más o menos intensidad, pero constante sí.

Cuéntame... ¿cómo te sentías? ¿cómo te afectó psicológicamente?
Me sentía muy mal. Lloraba mucho y recuerdo que alguna vez pensé en suicidarme
Me acuerdo que una vez, en casa de una amiga, jugábamos al escondite y su hermano me encerró en un armario. Supongo que de aquella estaba pasando por una temporada mala y fue la gota que colmo el vaso.
Cuando me dejo salir, fui corriendo a la ventana y no sé si intente tirarme o simplemente amenace con ello pero fue sacando todo el cuerpo, me quede como colgando del tendedero de la ropa.
Después de aquello pase una temporada horrible. Mi amiga lo contó en clase y lo utilizaron como una forma más de acoso
Yo me sentía super desubicada. Me acuerdo que vomitaba mucho y me daba pánico ir a clase.

¿Qué te decían entonces?
Se reían de mí, me decían que si quería saltar por una ventana que lo hiciese allí para que así pudiesen verlo todos
Como lo que yo leía de aquella eran clásicos de terror, en plan Poe y tal, me decían que estaba loca y lo quería era morirme como en
la "mierda de libros esos que lees"

¿Qué hacías y cómo te sentías cuando te decían eso?
No hacía nada. Me quedaba en silencio a ver si así se olvidaban de mi
Me sentía como una mierda, la verdad. Yo nunca entendí porque la habían tomado conmigo así
Sigo sin entenderlo hoy en día, en realidad
Me sentía también muy idiota, como si yo fuese una especie de retrasada mental

¿Pero aprobabas? ¿O sacabas malas notas?
No, aprobaba. Nunca fui mala estudiante, aunque mis resultados en el instituto no eran brillantes
Pero en la universidad he tenido muy buenos resultados. Me volqué en los estudios totalmente después
Como si tuviese que demostrar que no era incapaz o algo asi. Estudie dos carreras y un máster
Aun asi tiendo a minimizar todos mis logros tanto en el campo académico como en mi vida normal
Si, se que no tiene nada que ver. Pero sigues dándole vueltas, por lo irracional que es todo.

¿Qué secuelas tienes?
Secuelas........diría sobre todo que después de aquello arrastro muchos complejos físicos
Siempre he odiado mi cuerpo. Me veo gorda aunque no lo esté y siempre me he visto fea
Me menosprecio mucho
Conmigo tengo una relación de amor-odio
Sé que tengo cosas que valoraría muchísimo en otra persona, pero no soy capaz de hacerlo referidas a mi
La inteligencia, por ejemplo. Sé que soy inteligente, pero trato de quitarle importancia
Me bloqueo mucho cuando tengo que hablar de cosas que sé, porque pienso que nunca voy a dar la talla con respecto a mi interlocutor
Y eso me frustra mucho. Me frustra no haber sido capaz todavía de aceptarme a mi misma como soy

¿En las relaciones sociales tienes algún problema?
¿En las relaciones con hombres?
Sí. Recibo muy mal las críticas de mi pareja, cualquier crítica relacionada sobre todo con mi aspecto me la tomo como un ataque
Entonces desencadeno una espiral como de resentimiento con mi pareja por haberlo dicho, y un enfado enorme conmigo por no saber aceptarlo
Cuando tengo que conocer gente nueva también me bloqueo un poco y no se actuar correctamente
O quizá si se actuar, pero luego lo sobreanalizo todo hasta que termino sacando siempre la conclusión de que he hecho algo mal
He hablado demasiado, o demasiado poco. He manifestado mis opiniones de manera demasiado categórica, no he sido lo suficientemente amable o he sido demasiado complaciente....
En realidad, cualquier cosa me vale para pensar que no lo he hecho bien

Autoevaluación permanente, tras estar sometida a una crítica permanente.
Sí.  A veces actuo de manera agresiva en una discusion
Agresiva dialecticamente, me refiero
Cuando alguien manifiesta ideas contrarias a las mias, saco toda la artillería y me lo tomo como una especie de afrenta
Es como si sintiese que alguien que disiente conmigo es porque me está tratando como si fuese idiota, como si yo estuviese equivocada porque no llegué a comprender bien algo.
En las relaciones de pareja al principio tiendo a volcarme de manera excesiva...

Agresividad e impulsividad? Complejo de salvadora o dependencia?
Todas

¿Cómo te has sentido?
Me he sentido bien. Pensaba que me iba a resultar más duro por recordar algunas cosas, pero justo ahora estaba pensando que en realidad son cosas que siguen estando tan presentes en mi, que escribirlas no resulta tan difícil
Aunque es la primera vez que se lo cuento todo a alguien.
Nunca había hablado tan claramente de ello, así que es bastante liberador.
Me gusta mucho lo que estás haciendo.
Ojalá sirva para algo.

A mi al menos me ha servido de mucho este rato

Bullying: Acoso infantil homófobo

¿Qué edad tienes?
21 años

¿A qué edad comenzó todo?
A los 9. Confesé a un familiar que era lesbiana. Él se lo contó a otros chicos de clase y fue cuando realmente comenzaron los insultos y las agresiones físicas durante los cursos siguientes de primaria, que cada vez fueron a más.

¿Cómo te agredían?
Me acorralaban en las filas y un grupo de unos 20 comenzaba a insultarme. Yo tenía que esconderme en los baños pero aún así  me perseguían durante todo el horario escolar.
Me tiraban del pelo, y yo trataba de defenderme, hasta que conseguían tirarme al suelo y comenzaban a darme patadas, a escupirme y a tirarme todo aquello que se encontraran.
Me robaban los trabajos. Durante las clases también, para que no hablara, me rompían los libros.
Hasta llegar al punto de que casi todo el colegio llegó a acosarme.

¿Cuántas veces lo hacían? ¿Te dejaban descansar en algún momento?
Todos los días, de lunes a viernes. "Descansaba" de ellos los fines de semana, pero en cuanto me veían sola por la calle, me insultaban.

¿Cuánto duró?
Empezó a los 9 y acabó a los 11/12

¿Eras buena estudiante?
Sí, era buena estudiante. No me quedaba ninguna y no necesitaba estudiar. De hecho, cuando algunos estudiaban, yo dibujaba.
Y sacaba los cursos con buena nota sin problema alguno.

¿Los profes veían el acoso?
Sí, los profesores lo veían, pero como la mayoría eran amigos de los padres de los que me acosaban, mantenían un silencio absoluto.
Alguno me animó a defenderme, pero generalmente, si me defendía, me castigaban junto a ellos.
Llegó hasta tal punto que con 10 empecé a autolesionarme. Aunque dejé de hacerlo algo más tarde, con 14.

El par de profesores que me animaba a defenderme siempre me decían que si alguien me agredía, yo también lo hiciera en defensa propia.
De hecho, uno de ellos, tuvo que tomar partido una vez porque "accidentalmente" me caí por las escaleras y me partí la muñeca.

¿Qué pasó cuando te tiraron por las escaleras?
Me tiraron por las escaleras. Pero no se pudo demostrar. Era mi palabra contra la suya.
No se tomó ninguna medida al respecto por parte de los profesores.

¿Hubo más intentos de atentar contra ti que tirarte por las escaleras?
Sí. Atentaron contra mi vida más veces. Esa no fue la primera vez que me tiraron por las escaleras.

¿Lo sabían tus padres?
Mis padres no supieron nada hasta que llegué al instituto. (Cuando ya cesó todo). Aunque sospechaban lo de la autolesión.

¿Cómo paró el acoso?
Paró tras un intento de suicidio fallido y el paso al instituto. Yo conocí a gente de otros pueblos.
Y muchos de los que me acosaban no iban al mismo instituto que yo. Y se llevaba mayor control porque mis padres hablaron con la dirección.
Por lo que estaban más pendientes de mí. También influyó que me volví algo violenta ya que debido al acoso durante los años anteriores  siempre estaba en guardia y a primeras de cambio reaccionaba de mala manera en lugar de dejar que me agredieran, o eso dijo mi psicóloga Creo que reaccionar violentamente no ayudó, pero advirtió de un cambio sobre mí. Fue como un "toque de atención."

¿Cómo se enteraron tus padres? ¿Por el intento de suicidio?
Mis padres se enteraron a partir del intento de suicidio, sí; que fue originado por una agresión brutal. Y rocé el límite.
Un grupo de unos 25 me esperó al salir de las clases de baloncesto y me dieron una paliza. (Esto fue con 11). Me rompieron dos costillas . Y me partieron el labio.

¿No hubo denuncia?
No quise denunciar en aquel momento por miedo a que siguieran las agresiones. Mis padres hablaron con la dirección del colegio, que se lavó las manos porque cuando se enteraron ya era verano.
Y el colegio mantuvo silencio en todo momento. En el instituto sí hablaron con dirección sobre mi caso y había más vigilancia y apoyo.
Para que no sucediera lo mismo que en el colegio, claro.

¿Cómo te sentías entonces? Te echabas la culpa?
Claro. Llegaron a hacerme creer que el problema era yo y que estar viva era un error. Que nada tenía sentido.
Me sentí culpable durante mucho tiempo, porque me hacían creer que yo les provocaba.
Pues en aquel momento, psicológicamente estaba muy mal. Tenía depresión y me refugiaba en la autolesión. Era una muerta en vida, casi.

¿Cómo creías que les provocabas?
Pues llevando ropa nueva, o mirándolxs de alguna forma que a ellxs no les gustase. Cualquier excusa era buena para tomarla conmigo.
Cualquier cosa era motivo de ataque, sí. Un nuevo corte de pelo, un trabajo bien hecho...

¿Cómo te autolesionabas?
Me cortaba, pero de forma no muy profunda. El intento de suicidio fue con pastillas.

¿Cualquier cosa que hicieras podría ser motivo de ataque? ¿Arrastras esa culpa aún?
¿Te han quedado secuelas psicológicas?
Creo que la más significativa es la falta de confianza. Durante muchos años, hasta hace prácticamente 2, me costaba mucho relacionarme.
Y era incapaz de sentir algo por alguien o de tener confianza tanto en mí como en otras personas.
Con 14 años dejé de autolesionarme.
Pero, por suerte, hace 2, casi 3 años, cuando me fui a estudiar fuera, conocí a los que a día de hoy me han hecho recobrar la seguridad  en mi misma y ser capaz de sentir algo por alguien que no sea desconfianza o rencor.

Ahora estoy bastante bien, la verdad :)

¿Cómo te has sentido en la entrevista?
Me he sentido muy cómoda. Y sentir que esto va a ayudar a alguien me da muy buenas sensaciones :)


miércoles, 13 de agosto de 2014

Bullying: Agresión escolar permanente (sexual, moral y física) a una niña árabe




Soy la primera hija de una pareja de inmigrantes. Etnia: árabe.

Entré en el cole un año tarde, directamente a los cuatro años, porque el curso anterior me quedé sin plaza. Por aquel entonces, no sabía hablar, aunque ese no fue problema. En un mes, había alcanzado los demás niños.
Aun así, jamás me sentí parte de esa clase. El juego típico era a mamás y papás. Yo no era partícipe. No recuerdo cómo empezó esa situación pero sé que tiene algo que ver con que nadie quisiese ser "papá" para mí. Cosa ilógica, pues eran más niños que niñas y había demanda de niñas. 

Acabé siendo "la fea". Todas las niñas recibían cartas de San Valentín y tenían "novios" excepto yo. 

Las niñas no me dejaban jugar con ellas, y los niños me causaban repulsión. Acabé cogiéndoles asco por el trato. Marginarme, no dejarme jugar, llamarme motes... Jugaba sola.

Acabé refugiándome en leer, y tenía los mejores dictados y el mejor vocabulario.

A los ocho años nos mudamos a otra ciudad y fui a un cole privado. Fue peor pero solo duró un año, porque volvimos al siguiente. En mi ausencia, había venido una niña nueva, a la que vi cómo habían aceptado como si fuese "de siempre". Traté de imitarla pero fue inútil.

En quinto, me harté y le conté parte a mi madre. 

La profesora le dijo que era culpa mía, y que yo me buscaba ese trato. 

Mi madre la creyó y además, extrapoló eso a otros círculos de la familia donde recibía el mismo trato por parte de los niños.

Con la ESO, empezó el acoso sexual. Compañeros que tocaban sin permiso, frases como "puta/zorra, en la vida se te acercará alguien" y cartas falsas de amor que resultaban apuestas "a ver quién escribía a la fea". Y los ataques físicos, por supuesto.

Cambié de instituto dos veces, debido a que el primero no admitía cierta vestimenta islámica. Pensé que fue una bendición pero me equivoqué.

En el segundo instituto, me llevé de recuerdo varios ataques físicos. Los verbales eran diarios. 

El verano posterior fue mi primer intento de suicidio pero no consumí la dosis adecuada y pasó el suceso sin testigos. 
Aunque la autolesión era ya hábito.
En el tercer instituto, el segundo día, recibí un ataque físico. Dos compañeros que lo presenciaron se lo contaron a la tutora. Los agresores prometieron no repetirlo aunque los cuchicheos y las miradas que fueron después no decían lo mismo. Eso sí, la tutora me apoyó y me sentí algo mejor.

Nunca contaba en casa, sabía qué frase me esperaba "Es que...si dejaras de comportarte como si fueras especial..."
Solo me puedo sentir orgullosa de una cosa: Nunca dejé que mis notas fueran afectadas ni me permití bajar del notable alto, cosa no muy bien recibida por parte de agresores.

Tengo 17 años y ahora acabo de graduarme de bachillerato. Sé que probablemente me espere lo mismo en la universidad, porque los nombres cambian pero la maldad es universal.


PD: A veces miro fotos mías de pequeña. No era fea. Tampoco lo soy ahora. Aun así, me cuesta verme bien. Espero que mis ganas de reír no se apaguen nunca, eso sí.

lunes, 11 de agosto de 2014

Bullying: Las tres rosas: Carmen, Martina y Blanca.



Carmen, 20 años

Todo empezó cuando nos cambiamos de colegio a mis 5 años. Mi hermana pequeña entró en párvulos y pilló piojos de alguno de sus compañeros. De la cabeza de mi hermana pasaron a la mía. No sé cómo llegó esto a dominio público, pero pasé de golpe de ser una niña tímida a ser llamada "la piojosa". 

Mis compañeros de clase empezaron a hacerme el vacío, solo me hablaban para insultarme o poner en duda mi higiene. Los niños y niñas en el recreo se apartaban de mí como si fuese una leprosa.

Recuerdo sobre todo la sensación de inferioridad que me producía esta actitud. 

Siguió varios cursos.

Mi maestro lo supo. Que se lo dijese a mis padres no me consta. Una vez en me dejó entrar a clase sola, y él empezó a echarles una bronca por lo que me hacían. Probablemente se dio cuenta por la forma en que mis compañeros se comportaban conmigo en clase.  Que me conste fue lo único que hizo. Reñir a gritos a mis compañeros de clase en el pasillo del colegio. Para entonces llevaba tres años escuchando insultos y viendo "desaparecer" algunos de mis materiales de clase.

En ese momento a solas, miré la ventana, me senté en el marco de esta y me pregunté a mi misma "¿qué se sentirá al caer al vacío?" La idea me atraía. Fue el miedo al dolor del impacto lo que me echó atrás.

Eso ocurrió cuando estaba en segundo de primaria. Con unos 6-7 años. Y hasta más o menos 2° de ESO no dejé de mirar las ventanas de lugares altos con cierto deseo por caer...viéndolo como una forma de libertad.

Para los estudios nunca tuve problemas. No tenia las mejores notas de la clase pero tuve notables altos hasta terminar la secundaria

Pero repetí el primer curso de ESO porque quería adaptarme. Al ver que había perdido un año tontamente, me fui con los más inadaptados, empecé a juntarme con chicas marroquíes. No puedo ser racista, las personas de fuera siempre se han portado bien conmigo. Cuando cogí un poco de autoestima empecé a hacer más amigas y a darme cuenta realmente por lo que había pasado. Yo era demasiado pequeña para saber lo que era el bullying. 

Pero mi antiguo mote llegó al instituto y gente que ni me conocía empezó a decir cosas como "huele peste". Desde ese momento me obsesioné (y aún me obsesiona) con mi higiene.Empecé a ducharme con más frecuencia. Todas las mañanas y noches. Nunca salía sin echarme algún perfume, desodorante y loción corporal. Aun así tenia la sensación de que olía mal. Actualmente me ducho con frecuencia y siempre que salgo uso desodorante y perfume. Si no lo hago me siento sucia.

No denuncié nunca nada porque pensé que si lo decía la cosa iría de simples insultos a los que ya estaba acostumbrada a agresiones físicas. Y también en parte pensaba que me lo merecía.

Empecé a sentir mucho odio y hay complejos de los que aun no me he recuperado. El acoso hace años que acabó pero yo aun sigo creyendo que soy fea, aunque me digan que no.
En grupos de gente que no conozco trato de ser lo más invisible posible,
Suelo echarme la culpa de muchas cosas en las que no la tengo y aún, a veces, cuando tengo un estado anímico bajo, si escucho a gente riéndose tengo la sensación de que se están riendo de mí.
He llegado a avergonzarme de mi físico y no querer salir a la calle por miedo a que la gente se riese.

Ser víctima de bullying es una guerra constante contra el resto y contra ti misma, incluso después de que acabe.

Me gustaría que mi testimonio sirviera para que se viese la gravedad del asunto en lugar de hacerse oídos sordos como se ha hecho siempre y que se tomasen medidas en lugar de considerarlo "cosas de críos"

A una victima de bullying le diría que tratase de buscar ayuda. No solo en sus padres y profesores, sino que hiciese un grupo de amigos que le pudiera ayudar a defenderse.




Martina, 17 años

Todo empezó cuando tenía 9 años. Me cambié de colegio a otro. El primer día ya vi que todos los chulos estaban en mi clase. Me dio un escalofrío.

Pasaron los días e hice un grupo de amigas que parecían muy majas. En ese mismo mes, esos niños empezaron a reírse de mi. Tenía bigote, entrecejo y gafas y se burlaban de eso. 

Me decían que me afeitara, que era fea, que tenía más barba que sus padres y que no me tocarían ni con un palo. Durante dos años en primaria y durante 2 años en el instituto.

Más tarde mis amigas empezaron a reírse a mis espaldas para hacer reír a los niños. Aunque yo hacia oídos sordos porque no me quería quedarme sola.

Las burlas fueron constantes. Cuando llegaba a mi casa encontraba la mochila llena de papeles insultándome o cartas de amor de broma para reírse de mi.

No denuncié porque sentía vergüenza de mi misma y pensaba que les darían la razón. No quería que de mi boca salieran los insultos que me decían por si se reían más de mi.

Todos los días, durante las 6 horas de colegio e incluso cuando me veían por la calle me gritaban "¡bigotes, aféitate!" "Que fea eres, ponte una bolsa de plástico en la cabeza". 

Cada vez que los veía por la calle me escondía y si no había más remedio y me veían, me insultaban.

Me acuerdo una vez que iba por el parque con una amiga que no era de la escuela, hace 8 años ya, y los vimos pasar. Yo no quería que me dijeran nada porque ella no sabía lo que me pasaba en el colegio. Como siempre, me gritaron que me afeitara y que era fea. 

Mi amiga me dijo "¿por que te dicen eso?" Y le dije que no lo sabía. Ella me dijo muy natural que ella también tenia vello (se señaló la boca y aunque no tenia nada, no me sentí un bicho raro) y que era muy normal.  Se lo agradezco muchísimo. 

A mitad de curso mis amigas me dejaron de hablar. Aún no sé por qué, aunque me lo puedo imaginar. Me vi sola.

Los recreos los pasaba sola, sentada en las escaleras. Si levantaba la vista veía a alguien de mi clase metiéndose conmigo desde la distancia. Los niños más pequeños, al ver eso, también lo hacían. Me quería morir e intenté suicidarme.

Cuando intenté suicidarme tenía 11 años. Me acuerdo poco sobre eso, la verdad, me sentía como una mierda, me miraba en el espejo y lloraba, me daba asco, odiaba como era mi forma de ser, odiaba mi tartamudez, lo odiaba todo! 

Escribí una carta y me dirigí a la ventana. Me tiré por ella. 
Ingenua. No me pasó nada

Mis compañeras de clase se hicieron otra vez amigas mías y nos apuntamos a baloncesto. ¿Para qué?, empezaron a amenazarme con palizas y solían darme collejas.A mitad de temporada empezaron a reírse de mi y de mis pelos en las piernas. Claramente solo lo hacían las mas "fuertes", las lideres del grupo. Las demás solo sentían pena por mi o se reían de vez en cuando.

Me iba al patio de la guardería para esconderme en los recreos. Y los profesores no hacían nada. Que yo recuerde. De todas maneras, venían los de mi clase para decirme que como estaba sola tenía que irme con lxs niñxs pequeñxs porque nadie me quería, que cómo me iban a querer de lo fea que soy. 

Cuando entré en el instituto recé a alguien para que no me tocara con ellxs y así es, no me tocaron en mi clase, pero en la ruta del autobús escolar sí. Chillaban mi nombre y me insultaban en voz alta para que todxs lo escucharan. Se reían, y me miraban fijamente. Lo que más me jodía es que me dijeran "defiéndete". No sabía como hacerlo, si me defendía se reían más de mi y no sólo los que me lo decían, sino todxs. Me tiraban bolas de papel, tornillos y me pegaban chicles en el pelo.

Mi madre veía extraña mi manera de comportarme respecto a no querer ir al colegio e inventarme excusas. Me acompañó al colegio y fue a hablar con mi tutor. Me dijo que el profesor ya hablaría conmigo y con las demás. Al día siguiente, fui al despacho de él y me decía que le contara lo que pasaba. Yo le dije que nada, no quería ser una chivata. Al final nos llevaron a todas al despacho y nos puso a decirnos todos los insultos que me decían. Y ya está, me pidieron perdón. Los niños seguían insultándome y las niñas... también. 

En la ultima temporada de baloncesto, las amenazas y la tensión subió mucho. Se inventaron de que les decía putas y cosas así. Me cogieron a la salida, cuando íbamos a coger el bus y entre 3 me pegaron. No me llegaron a hacer nada grave, me arrinconaron y me dieron unos puñetazos y unos empujones.
Dejaron de hacerme bullying cuando me quite el bigote y el entrecejo. Todo terminó a los 14. 

Fue un sinvivir. He vivido fuertemente acomplejada durante 10 años hasta que descubrí el feminismo. Poco a poco lo voy superando. 

En primaria mis notas eran buenísimas. En secundaria, empecé a suspender y repetir, quería encajar, así que pensé que siendo como ellos (malos estudiantes), la gente se acercaría a mi. 

A los 15 años empecé a ser muy tímida y llegué a desarrollar el trastorno de la personalidad por evitación. 

Hace unos dos meses que me veo capaz de socializar y ya no siento tanta ansiedad.
Ahora estoy muy bien, ya me da igual tener pelos donde se supone que no debo de tener. Tengo mas confianza. 

He dado este testimonio para que la gente se de cuenta de como afecta el bullying, que no es "cosa de críos". Y para liberarme. Hasta ahora pensé que era un tema tabú.



Blanca, 26 AÑOS

Hasta los 17 fui a un instituto concertado. Llegué a ese colegio con 5 años, y estuve allí hasta Bachiller. Hasta los 12 años lo pasé bastante mal 

 A mi me gustaba mucho leer y escribía muy bien. En todas las redacciones me solían poner un 9 o un 10, y por lo general sacaba buenas notas. 

Eso, como siempre ocurre, me valió la animadversión de todo el mundo (es curioso, parece que si eres mujer y tienes talento tienes que disimularlo, tienes que ser mediocre para que nadie te odie) 

Me criticaban, me llamaban la rarita, y muchos niños me decían que mis redacciones no eran tan buenas para que me pusiesen esas notazas, y me miraban con desprecio, en plan “ya está la de siempre alardeando”. Una niña me preguntó que si era anoréxica, que qué cenaba por las noches, que si mis padres me daban bien de comer. Actualmente si alguien se atreviese a insultarme ya se habría llevado varios gritos y una torta por mi parte, pero yo era pequeña y los múltiples insultos y humillaciones me habían vuelto cobarde, cada vez que alguien me hacía algo agachaba la cabeza.

Al pasar a 1º de la ESO pasé el peor año de mi vida. Tenía 12 años y a esa edad empiezan a ocurrir cambios en tu cuerpo, empiezas a pasar a ser adolescente. Yo con una edad ni siquiera pensaba en la depilación ni en los sujetadores. Para mí depilarme era algo que sabía que tendría que hacer tarde o temprano, pero no lo veía como algo necesario de momento, ya que era muy rubia y apenas tenía pelo en las piernas. 

Sinceramente a esa edad no me fijaba en si las demás iban depiladas o no, pero parece ser que ellas a esa edad si tenían maldad suficiente para fijarse en eso y atacar a las que no iban depiladas.

El caso es que se corrió por clase la voz de que en el vestuario habían visto que yo llevaba las axilas sin depilar, y los chicos empezaron a lanzarme indirectas crueles en clase y comentarios hirientes sobre el tema. También hacían comentarios sobre mi cuerpo, diciéndome que no tenía tetas, que mi cuerpo daba asco, y más tarde una chica me confesó que me habían puesto el mote de “pelochi”. Un día por el messenger dos chicos de clase me metieron en una conversación y se rieron de mi y me insultaron.

Además, a todo ese calvario se sumaba un problema más, algo que nunca he dicho en voz alta y que me avergüenza: yo era tartamuda. 

Gracias a la ayuda de un especialista yo era capaz de leer en clase en voz alta con total normalidad, y relacionarme con todo el mundo sin tartamudear apenas. Sin embargo, este año, con todas las burlas que recibí, la inseguridad volvió a atacarme y lo somaticé a través del habla: cuando me mandaban leer en clase no podía leer más de dos líneas sin trabarme. Las burlas se redoblaron, cada día en clase para mí era una tortura, esperando el momento en que me mandasen leer y me trabase de nuevo. 

Yo siempre había sido una buena estudiante pero ese curso mis notas bajaron en picado. Me quedaron todas, yo estaba muy desmotivada, no quería levantarme de la cama por las mañanas, y los profesores, lejos de ayudarme, contribuían a mi desánimo. La tutora me insultaba delante de la clase todos los días, haciendo comentarios sobre mi falta de atención, lo poco que me esforzaba, me llama prácticamente inútil, etc... 

A partir de 2º de la ESO me fue mucho mejor, empecé a hacer un grupo duradero de amigas, que son las que han estado conmigo casi toda la vida. Por suerte desde 2º de la ESO hasta bachiller pasé todos los años sin problemas con nadie, imagino que como veían que tenía un grupo de amigas me dejaron en paz ya. 

Tengo que decir que me siento orgullosa de mí misma por cómo aguanté todo. Y todo eso lo he hecho sin ayuda de nadie, porque jamás ningún profesor me ha dado un poco de apoyo ni me ha puesto las cosas fáciles. Bueno, ni los profesores ni nadie. Cuando me siento débil recuerdo todo lo que he conseguido y me ayuda a seguir adelante.

Respecto a la gente que comete bullying en el colegio y humilla a otros niños, no puedo entenderles porque no soy como ellos y nunca lo seré.

No logro entender porqué ciertos niños y niñas en clase llevamos el cartel de “víctima fácil” en la frente y se apresuran a machacarnos, ¿quizá por qué ven en nosotros algo que a ellos les falta y por eso se apresuran a humillarnos? 

Yo me pregunto si alguno de estas personas que han participado en el bullying a otros niños cuando eran pequeños son conscientes del daño que han causado, que cuando le haces eso a un niño, le robas la infancia, y eso es algo que no se recupera jamás.

Muchos padres de niños acosadores también tienen la culpa, porque os aseguro que muchos padres saben perfectamente lo que hacen sus hijos en el colegio a otros niños y no les apetece tomar cartas en el asunto, o incluso lo justifican con comentarios como “es que ese niño es muy rarito” o “y si tanto le insultan, ¿por qué no se defiende? A ver, hay que saber imponerse”.

Durante todos los años que pasé en mi instituto vi como agredían a otros chicos y chicas y los profesores jamás ayudaron, y cuando lo hacían era con cara de fastidio, como diciendo “otra vez nos toca ayudar al niño pesao este, que no paran de meterse con él”. De alguna manera tratan de convencerte de que si te agreden la culpa es tuya, que algo harás, que el mundo es perfecto y que si la única que tiene problemas eres tú pues la culpa de que te insulten es tuya.

A las otras víctimas de bullying les diré que no tienen ninguna obligación moral de agradar a nadie. Lo digo porque algo común en todas las personas que han sufrido bullying ese ansia por contentar y ser buenos con todo el mundo. Y ante todo, esto: TÚ NO TIENES LA CULPA, no eres culpable de lo que te hicieron. Te mereces el mismo respeto y dignidad que cualquier otro ser humano. 






*  Los tres testimonios reproducen las palabras de las víctimas. Las edades son reales. Pero los nombres son ficticios. Las víctimas de bullying hemos aprendido que que sepan que somos víctimas nos hace más vulnerables a un nuevo ataque. Por ello, por la seguridad de las víctimas, mantenemos su anonimato.

Pero les he puesto otros nombres, los nombres de 3 de las 13 rosas, mártires recordadas del golpe de estado franquista. Porque tienen en común con aquellas el haber enfrentado una violencia atroz siendo muy niñas. Y aunque afortunadamente estas 3 rosas de hoy sobrevivieron, ójala su valentía nos sirva también como ejemplo.